CONVIVENCIA Y
ESPACIOS PÚBLICOS

RUMOR: “Las mayoría de mujeres migrantes se dedican a la prostitución.”

La realidad

La prostitución es un problema creciente en España, donde cada vez se detectan clientes habituales más jóvenes. Uno de cada cinco hombres en el país reconoce que ha pagado por servicios sexuales, y se estima que el 6% de la población española es consumidora habitual de prostitución. Según Global Freedom, España es uno de los tres primeros países del mundo y el primero en Europa en demanda de prostitución.

Saber más

Imagen de españa
Imagen sobre dinero

El gasto diario en prostitución en España ronda los 50 millones de euros, más de 18.000 millones de euros al año.

Saber más

Según un informe del Gobierno, en España hay aproximadamente 45.000 prostitutas, de las cuales el 90% son extranjeras.

Teniendo en cuenta que en España residen más de 2,2 millones de mujeres migrantes, ello indicaría que sólo el 1,7% de las mujeres extranjeras en el país ejercen la prostitución.

Saber más

Su perfil es siempre parecido: trabajadoras migrantes con bajo nivel educativo, jóvenes de menos de 35 años y procedentes de sectores socioeconómicos desfavorecidos.

Saber más

Imagen de mujer Imagen de mujer Imagen de mujer

Imagen de un libro

Hay que tener en cuenta que las frías cifras esconden una difícil realidad para la inmensa mayoría de ellas. Así, se estima que el 95 por ciento de ellas lo hacen forzadas por las circunstancias.

Saber más

La gran mayoría de mujeres en situación de prostitución están en situaciones degradantes, con privación de su libertad, con fuerte grado de dependencia de las organizaciones por las que están explotadas y sufriendo vulneraciones de los derechos humanos.

Saber más

Además, muchas de estas mujeres son víctimas de trata: se estima que un tercio de ellas están en riesgo de ser víctimas de esta lacra en España.

Saber más

Imagen de trata

Pero, ¿Qué es la trata?

Es "la captación, el transporte, el traslado, la acogida o la recepción de personas, recurriendo a la amenaza o al uso de la fuerza u otras formas de coacción", es decir, "al rapto, al engaño, al abuso de poder o de una situación de vulnerabilidad o a la concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre otra con fines de explotación sexual".

Saber más

Imagen de una pereja